Archivo de la categoría: Especial

Chema Pérez Gay, la generosidad de un erudito

Jenaro Villamil

Jose Maria PereNo hay erudición sin generosidad. Este axioma define bien a José María Pérez Gay, Chema para amigos, alumnos y colegas, quien falleció este domingo nublado de mayo a los 70 años de edad, en compañía de Lilia Rosbach, su inseparable compañera, cómplice y amorosa anfitriona en múltiples tribulaciones.

Pérez Gay fue un germanófilo irredento y un mexicano comprometido con las luces de la Ilustración. Adoraba la lengua de Goethe, fue traductor de su obra, pero también de Thomas Mann, de Franz Kafka, de Robert Musil, Walter Benjamin, Jürgen Habermas y Hans Magnus Enzesnberger.

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Martínez Verdugo, El Machete sigue su Camino

Jenaro Villamil

Arnoldo Martínez Verdugo 01Hubo una época en que ser político era un asunto de congruencia y compromiso. Aún más, hubo una época que militar en la izquierda mexicana significaba vivir en la clandestinidad, pobre, al margen de los grandes salones de la élite. Hubo una época que se hizo una campaña presidencial a través de un autobús llamado El Machete, y no con spots, ejército de asesores y mercadólogos y telepromter.

A esa época perteneció Arnoldo Martínez Verdugo, quien falleció el pasado viernes 24 de mayo a sus 88 años. Martínez Verdugo fue un personaje central de la transición mexicana, aunque nunca buscó protagonismo y la propia izquierda se haya olvidado de la principal lección de este militante del Partido Comunista desde 1946: la apuesta por la unificación y no por la disgregación fortalece a quienes luchan por eliminar la desigualdad.

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Vázquez Mota y Peña Nieto, Arranques Mediáticos

Jenaro Villamil

Desde las oficinas de la Colonia del Valle, una, y el otro desde Guadalajara, dos de los tres principales candidatos presidenciales del 2012 (Josefina Vázquez Mota y Enrique Peña Nieto) iniciaron compitiendo no con propuestas dirigidas al ciudadano sino con escenografías programáticas montadas para la cobertura televisiva o para golpes de eficacia.

Peña Nieto copió el modelo de su campaña en el 2005 y planteó “tres propuestas” que firmará ante notario: crear una Comisión Ciudadana Anticorrupción; dar a conocer su declaración de bienes (una página de 9 bienes inmuebles subidos a su página) y eliminar 100 diputados federales en el Congreso de la Unión.

No mencionó nada sobre lo que preocupa más al electorado mexicano: cómo mejorar el ingreso, cómo crear nuevos empleos, cómo eliminar el subempleo.

En el caso de sus tres propuestas iniciales, Peña Nieto no matizó ni explicó cómo piensa “eliminar” 100 diputados federales si ésta no es una función del presidente de la República sino de un proceso legislativo. ¿O piensa hacerlo por decreto ante notario? La fiscalía anticorrupción incluye, por primera vez, este tema que tanto le achacan a los priistas: la red de impunidades. Ojalá y hubiera hecho eso mismo con el gobierno de su antecesor Arturo Montiel, quien retornó por sus propios fueros a dominar el Estado de México.

Más desangelada, Josefina Vázquez Mota ensayó un discurso con retórica al estilo de manual de autoayuda. Planteó cuatro ejes de su campaña, pero ninguna medida concreta, a diferencia de Peña Nieto.

Vázquez Mota repartió sonrisas, presumió sus orígenes humildes (ayudada por una semblanza a modo en el programa Primer Plano de Televisa), pero no logró plantear un eje discursivo que constituya una razón suficiente para distinguirla de su adversario y de su propio antecesor.

Homenaje a Miguel Ángel Granados Chapa en la UAM Xochimilco

Este próximo jueves 8 de marzo se realizará un homenaje al periodista Miguel Ángel Granados Chapa que consiste, principalmente, en la asignación de su nombre al auditorio del Edificio de Talleres de Comunicación de la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Xochimilco.

La cita es este próximo jueves a las 10:30 de la mañana y el evento dará inicio con la develación de la placa conmemorativa; posteriormente, a las 11:00 horas, se presentará el documental Un hombre en la Plaza Pública, dirigido por Virgilio Caballero; a mediodía se lanzará la convocatoria del Premio Miguel Ángel Granados Chapa y, finalmente, a las 12:30, los presentes se trasladarán al patio central de la Universidad, que por ese día, se convertirá en Plaza Pública, en honor a la columna que por años escribió el periodista en el periódico Reforma. En este último acto simbólico, amigos y colegas de Granados Chapa  expresarán algunas palabras sobre el homenajeado.

Compartimos a continuación el cartel promocional del evento:

Conferencia “La influencia de los medios en el proceso electoral 2012″, impartida por Jenaro Villamil en la UMM

Treinta Años del VIH-Sida, Los Miedos y los Medios

Jenaro Villamil

El listón rojo representa la lucha mundial contra el VIH. Fuente: EFE

Hace tres décadas, un 1 de diciembre de 1981, se registró en Estados Unidos la muerte del primer paciente que vivía con un virus de mutación múltiple, de distinta morfología a todos los virus existentes y que provocaba un síndrome de inmunodeficiencia crónico. No se sabía si era tuberculosis o un nuevo tipo de enfermedad. En 1983 aparece en México el primer caso de lo que ya era denominado Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA).

Fueron los primeros de millones de personas que fallecieron en esa primera y terrible década de la epidemia. Su agente causal fue bautizado como Virus de Inmunodeficiencia Humana. Mitos sobre los monos verdes, fantasías apocalípticas, discursos hinchados de moral conservadora comenzaron a inundar los medios. El VIH afectaba a la comunidad gay, a los hemofílicos y a los usuarios de drogas intravenosas, principalmente.

El VIH-Sida no llegó sólo. Junto con él otros virus peores aparecieron en Estados Unidos, Europa, América Latina y, sobre todo, en Africa, el continente más devastado por la epidemia. Era el virus del neoconservadurismo. Se emparentaba con el discurso de los republicanos que llegaron con Ronald Reagan, con la cruzada moral de Juan Pablo II que reinó en El Vaticano casi al parejo que la evolución del VIH y el ascenso de movimientos de islamismo radical.

Los medios masivos lo bautizaron el “cáncer rosa”. Es decir, una enfermedad que afectaba principalmente a los hombres que tenían sexo con otros hombres, dentro o fuera delclóset social y psicológico. Los neocon menospreciaron otros datos. Era útil señalar a la epidemia como el resultado de “un estilo de vida”. El SIDA era sinónimo para ellos de vida gay, de promiscuidad, de adicción. El “sidoso”, como los leprosos de antaño, fue estigmatizado. Darle la mano, un beso, compartir vivienda y hasta un sanitario se convirtió en una osadía. El miedo se expandió con mucho más fuerza que el virus.

Era la revancha de los neoconservadores que advirtieron: el SIDA era el resultado de una “disipación moral”, de una “vida sin valores”, del “libertinaje sexual” de los años sesenta y setenta. Para ellos, el SIDA más que un problema de salud pública se volvió un asunto de vindicación moral. Y muchos medios aprovecharon el morbo: Freddy Mercuri, Rock Hudson, entre otras estrellas de Hollywood, se transformaron en íconos del escándalo moral. Los actores que murieron en México lo hicieron en silencio. Ni Televisa ni Hollywood, por mencionar a las dos grandes fábricas de entretenimiento, tuvieron una actitud solidaria. Salvo excepciones extraordinarias como Liz Taylor, Susan Sarandon y otras luminarias del cine que separaron lo moral de la solidaridad.

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La Responsabilidad Social de los Medios (Segunda parte)

Segunda parte del texto leído en el Coloquio de Otoño de la Universidad Veracruzana. Consulta la primera parte aquí.

Jenaro Villamil

Recuperación de lo Público

Es un hecho cada vez más presente que la política en México se hace en los medios y para los medios, en particular, para la televisión comercial. Como vehículo de promoción y publicidad –incluso, a costa de la serie de escándalos y videoescándalos- de los políticos, la televisión abierta es la gran plataforma de conocimiento.

Sin embargo, esto no ha enriquecido la política y menos lo político. Ni los modelos televisivos y radiofónicos imperantes en México promueven la deliberación pública sino la estridencia de lo efímero, una especie de talk show imparable y permanente, al margen y por encima de las propias demandas, intereses y necesidades de la sociedad.

De esta manera, el divorcio se plantea así: la información como un bien público es sustituida por la mercadotecnia como política esencial de los medios; la comunicación se confunde con la publicidad y la propaganda; los mismos medios electrónicos, lejos de cumplir con un servicio acorde con su condición de señales públicas concesionadas, se transforman en poderes fácticos que se sobreponen y determinan a lo público.

Jesús Martín Barbero escribió en Los Medios y las mediaciones:

“En América Latina el abandono del mediacentrismo se está produciendo menos por el impacto de la reconversión industrial de los medios que por la fuerza con que los movimientos sociales hacen visible las mediaciones”.

Barbero propuso investigar tres lugares de mediación: la cotidianidad familiar, la temporalidad social y la competencia cultural.

Esta propuesta no ha dejado de ser válida como una fórmula para recuperar el espacio de lo público en nuestros medios masivos. La responsabilidad no es sólo de los movimientos sociales sino de nuestros propios políticos y de los trabajadores de los medios de comunicación.

La mediación sin democratización es la ruta más segura para la derrota civilizatoria de nuestra sociedad. Recuperar lo público reclama expropiar de la ruta de los videoescándalos, de la teleguerra sucia y de la autocensura informativa la riqueza cultural que es una promesa incumplida de nuestros medios.

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