Voto Razonado, balance incómodo de Angel Trinidad Zaldívar en el IFAI

Jenaro Villamil

Angel Trinidad Zaldívar.

Angel Trinidad Zaldívar.

El IFAI está en el ojo del huracán. Con apenas una década de vida, el organismo responsable del acceso ciudadano a la información pública, a la protección de datos y a la promoción de la cultura de la transparencia, ha sido objeto de atención por razones muy distintas a la rendición de cuentas.

La semana pasada, el jefe del Ejecutivo federal, Enrique Peña Nieto simplemente olvidó el nombre y la materia del IFAI. El viernes pasado hubo una elección entre los cinco comisionados responsables del organismo colegiado de dirección. Y este lunes, el comisionado Angel Trinidad Zaldívar hizo público un duro juicio no sólo sobre Gerardo Laveaga, electo como comisionado presidente, sino sobre los alcances del organismo mismo.

En ejercicio de la necesaria transparencia, les compartimos el texto íntegro del comisionado crítico.

Jenaro Villamil

Señoras y señores, compañeros del IFAI,

En un ejercicio de rendición de cuentas –que es el principio fundamental de ésta institución- y que significa dar las razones de nuestras decisiones es que quiero dejar constancia del sentido de mi voto y de las razones por las que no pude votar por el comisionado Laveaga para ocupar la presidencia.

Me sorprende que mis colegas hayan dado su voto a alguien a quien en cada reunión privada tildan de perezoso. En efecto, el comisionado Laveaga ha recibido serias y múltiples reprimendas, gritos incluso, de quienes votaron por él porque no hace su trabajo. En efecto, el propio Laveaga ha dicho que esto de resolver TANTOS recursos no es lo suyo. De hecho yo tuve que escribirle un correo, muy cuidadoso, en el que lo conminaba a ponerse a trabajar. El resultado de esta indolencia es que, al día de hoy, el CL tiene un rezago de 291 asuntos, a diferencia de todos los demás que rondamos en promedio los 163. Es decir, tiene 130 asuntos de los ciudadanos pendientes de resolución por falta de ganas. ¿Cuándo los resolverá? Pero ya encontró la solución a su rezago y a su pereza: Ha pedido que el presidente, o sea él, deje de sustanciar recursos, porque él quiere dedicarse a otra cosa. Todos sus antecesores han sido presidentes y han sustanciado recursos ¿por qué él no? Quizá porque es trabajo. Este instituto requiere de todo el empeño y trabajo del llamado “talacha” que es el que al parecer no le gusta.

No pude votar por alguien que el día de una de las discusiones más importantes y trascendentes para el instituto, como lo fue el asistir al Senado a debatir la propuesta de reformas, se durmió. En efecto, el CL se quedó dormido, como pueden dar cuenta no sólo los videos de ese día sino lo expresado por la propia comisionada SAC que tuvo que despertarlo. Vamos, hasta el mismo CL -durante el trayecto de regreso- reconoció que se durmió porque “se aburrió”. ¿Le aburre el tema señor Comisionado?

No pude votar por alguien que hace apenas un par de semanas nos dijo que dado que él formaba parte de un cuerpo colegiado de cinco, entonces él quería “su 20% de nombramientos, su 20% de viajes, su 20% de viáticos” etc. Tristemente esto mismo repitió el viernes durante la votación. El IFAI no es un botín que pueda repartirse. Es una institución de Estado.

No pude votar por alguien que hace apenas seis semanas se descartó para ocupar la presidencia del IFAI porque dijo que desconocía el tema, que le faltaba mucho por aprender, que no tenía la experiencia necesaria, que no entendía como funcionaba ni el instituto ni la transparencia. Y me pregunto ¿Qué cambió en seis semanas? ¿Ya entendió qué es la transparencia y la rendición de cuentas? ¿Adquirió la experiencia necesaria en las vacaciones?

No pude votar por alguien –y me sorprende que lo hicieran mis colegas- que un día sí y otro también dice que lo que aquí hacemos es resolver puras nimiedades y que en realidad lo que tendríamos que hacer es dedicarnos a editar libros –que es a lo que se dedicó en el INACIPE-. NO comisionado, lo que aquí hacemos, que es resolver recursos de revisión, entre otras cosas, le ha cambiado la vida a muchas personas. Tal y como afirmaba José Ortega y Gasset: “para quien lo pequeño no es nada, no es grande lo grande” y eso es lo que pasa con los mezquinos.

No pude votar por alguien que escribió en algún diario nacional en contra de “los fundamentalistas del IFAI” tan sólo porque salimos a defender los principios que rigen nuestra materia.

No pude votar por alguien que dos meses después de haber tomado posesión de su cargo no sabía que existe la posibilidad de hacer versiones públicas de los documentos y se sorprendió cuando se enteró; ello da cuenta de que el señor no sólo no se había tomado la molestia de leer la ley en cuanto lo nominaron como candidato sino que ni siquiera lo hizo cuando fue aprobado por el Senado. Y tengo serias dudas de que ya lo haya hecho.

No pude votar por alguien que apenas la semana pasada, con el mayor desparpajo y cinismo me dijo que le apenaba reconocer que sus votos estaban muy mal hechos porque no atendían a razonamientos o argumentos, pero que había votado a favor de las comisionadas Wanda Sigrid Artz y María Elena Pérez-Jaén porque ellas si lo habían apapachado, porque ellas si lo habían cabildeado, y porque obtendría de ellas el voto para alcanzar la presidencia ¿Y las convicciones? Bien valen algunos votos en contra de los ciudadanos a cambio de ser presidente. Es más, me dijo que si la barra de abogados revisara esos audios seguramente lo reprenderían. Que hasta sus colaboradores se lo reprochaban.

No pude votar por alguien que hace seis semanas pidió que cada comisionado que quisiera competir por la presidencia presentara un programa de trabajo. Aquí podrán ver los programas de trabajo de los otros contendientes, en donde hay un diagnóstico, una visión, objetivos; planeación estratégica pues. ¿Por qué no traigo el del CL? Porque a pesar de haber sido él quien lo pidió y a pesar de haber tenido el tiempo para prepararlo no lo hizo. Significaba trabajo y eso, eso no se le da. El viernes, señoras y señores, el CL presentó un supuesto programa en una hoja y con una lectura de seis minutos. Seis minutos para dos años. Una vez concluida la votación ¿Saben cuál fue su primera pregunta a la presidenta saliente? Que cuándo se podía cambiar de oficina, es decir cuándo podía ocupar la de la presidenta Peschard. ¿preguntarle algo sobre los temas relevantes o pendientes importantes? No, para qué. Es el problema del gusto por el oropel, no puedo olvidar que alguna vez nos dijo, rumbo al senado, que su mayor aspiración era ser aristócrata inglés.

Hasta el día de hoy, el único interés que ha mostrado el CL es en el campo editorial, quiere publicar y publicar libros en el IFAI y para ello pretende que los comisionados formemos parte del Comité Editorial. Sobre este punto dos cosas: el IFAI ha editado muchos libros, libros pertinentes en su momento; no ha editado por editar ni ha editado como su fin último porque este no es el FCE. Segundo, si el comité editorial ha funcionado ha sido porque nunca nos hemos atrevido a pensar en meternos en sus decisiones, y espero que así se mantenga. Exijo que así se mantenga.

De mis colegas que le han dado su voto solo me queda externarles que ojalá hubiesen actuado con la ética de la responsabilidad y no con la víscera. Me extraña particularmente de María Elena Pérez-Jaén, con quien he tenido muchos desencuentros, pero de quien estoy convencido que el tema de la transparencia le apasiona y le preocupa, qué lástima que dejó que le ganara lo personal a lo institucional. A la colega Sigrid Artz no puedo exigirle nada porque su falta de Ética ha quedado comprobada. Todos conocen que presentó solicitudes de información, lo cual no tiene nada de irregular, pero lo que sí es absolutamente inaceptable, reprobable e ilegal, es que la señora presentó recursos de revisión y no se excusó durante la votación de los mismos. Peor aún, tuvo la desfachatez de ser ella misma ponente en algunos de ellos. Eso se llama conflicto de interés y en una institución que funciona como tribunal, eso es una falta grave. No me imagino a ningún juez votando un asunto suyo, de su interés. Por si fuera poco, parte de sus solicitudes y recursos fueron para descargar su ira en contra de sus colegas de la SSP y del CISEN por una cuita familiar. Ya les ha pedido disculpas a María Elena Pérez-Jaén y a Laveaga, pero esta falta no se subsana con un “ud. disculpe”. Si hemos abogado por la implementación de un sistema de rendición de cuentas que implica un procedimiento de sanción, pues allá debemos ir.

La comisionada Jacqueline Peschard Mariscal inició una investigación que espero continúe para determinar el tipo de sanción que necesariamente le tendremos que imponer y que, como me comentó María Elena Pérez-Jaén apenas la semana pasada, podría llegar incluso a la destitución del cargo. Espero que al CL no le tiemble la mano en el momento de la resolución final, no vaya a ser que haya obtenido el voto de la sra SAC a cambio de impunidad.

Finalmente, y dado que estamos en la casa que busca la rendición de cuentas, entendida ésta como la obligación de los servidores públicos de explicar y justificar las razones de sus actos, pido a las colegas que hagan públicos los argumentos y las razones para votar a favor de quien lo hicieron, creo que muchos queremos saber qué virtudes le ven que yo no alcanzo a discernir. De hecho el CL, hace apenas un par de horas le dijo a un periodista que habría que preguntarles a las colegas que votaron por él porque lo hicieron. No, no hay que preguntarles, hay que exigirles porque son servidores públicos y están obligados a ello. No es una potestad. La rendición de cuentas lo exige.

Lo único que me tranquiliza un poco es saber que las instituciones son más grandes que los hombres y sus debilidades y fallas, por lo que el IFAI saldrá adelante a pesar de su nuevo presidente.

Ángel Trinidad Zaldivar

4 Respuestas a “Voto Razonado, balance incómodo de Angel Trinidad Zaldívar en el IFAI

  1. Zacarracatelas, suena comprometido este hombre o a lo mejor solo busca reconocimiento, aplausos, o quizás es un berrinche, es una lástima que no pueda ya siquiera creer en palabras que antes me sonarían sinceras; la condición humana esta por los suelos.

  2. Gracias , estimado Jenaro por transcribirlo completo , en mi modesta opinion , lo menos que merece el comisionado Zaldivar , es el beneficio de la duda. Por ahora un reconocimiento a su ETICA , señr comisionado. Atte. mario lopez correa.

  3. Esto confirma que para ser político, tienes que ser cínico.

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