Salvajes o la decadencia de una leyenda

Jenaro Villamil

Si Oliver Stone no vio la película El Infierno –quizá la mejor tragicomedia fílmica reciente sobre la guerra del narco- entonces trató de hacer con el guión del periodista Dan Winslow una ensalada entre tragedia, comedia, película de acción, porno light y uno que otro viaje psicodélico para justificar la enorme cantidad de clichés fallidos y paralelismos poco afortunados que nos receta en su última película, Savages o Salvajes.

La historia es simple y hasta insulsa, pero Stone la enreda a extremos indecibles: un naciente cártel de mariguaneros exquisitos de la onda gringa orgánica y buen pedo, debe enfrentarse a la amenaza del cártel de Tijuana que les pide trabajar para ellos y controlar su producción y sus redes de distribución en el California del mundo surf en Laguna Beach.

Los dos emprendedores de la pachequiza posmoderna son una réplica de los personajes de Y Tú Mamá También  (sin Maribel Verdú, por supuesto), pero también un refrito potenciado de todos los personajes idealizados por Stone, individualistas románticos y liberales, que se enfrentan a los engranajes del poder norteamericano.

Los mariguaneros se complementan. Uno es un botánico con aspiraciones filantrópicas en Africa; el otro es un sobreviviente de la guerra de Irak, entrenado militarmente para ser malo, pero en el fondo, él es bueno y atormentado. Ambos comparten la grandeza del sueño americano y también a una joven abandonada por la indiferencia de su madre rica, una celebridad nunca aclarada en la película, que se engancha con ambos porque uno “coge” y el otro “hace el amor”. La fórmula perfecta del ying y el yang.

Antes de que la musiquita que parodia la serie de El Chavo del Ocho le advierta a uno de los dos jóvenes narco light que reciben un mensaje del poderoso cártel de Tijuana, Stone ya nos advirtió con su exceso pedagógico que vendrá una tragedia narrada en off por esta güerita del triángulo de las Bermudas.

La chica es secuestrada por los enviados de la jefa del cártel de Tijuana, una mujer tan poderosa que “cuando Hillary Clinton sea grande quiere ser como ella”, advierte el personaje del policía protector que encarna John Travolta. Es una manera de presionar a los chicos de la buena onda para que entiendan que se enfrentan con la furia de quienes son capaces de cortar cabezas.

La secuencia más absurda de la película ocurre en un centro comercial, donde se cruzan la presunta y próxima secuestrada y la presunta hija de la jefa del cártel, encarnada por Salma Hayek, con un look que no acaba de ser Pulp Fiction ni videoclip de Shakira queriendo conquistar el mercado estadounidense.

Con el secuestro, la película comienza una pendiente de la que no se recuperará. Ojalá Stone hubiera decidido una recreación de Enedina Arellano o la mezcla de la Reina del Sur de Pérez Reverte con La Reina del Pacífico reporteada por Julio Scherer. Sin embargo, el director se quedó a la mitad del camino y optó por presentarnos el “lado humano” de una jefa del narcotráfico con fibras tan sensibles que acaba siendo arrasada por su instinto de madre abandonada.

La historia de la traición a la jefa del cártel de Tijuana está insuficientemente desarrollada. Benicio del Toro y Travolta soportan con buenas actuaciones lo que parece un casting de protagonistas a fuerza de una historia que se deshilvana con tal salvajismo que uno acaba por escurrir la salsa cátsup de las palomitas.

La leyenda fílmica de Stone anda en decadencia, pero también la Operación Leyenda con la cual Estados Unidos inició su indescifrable “guerra contra el narco” y encontró en México su espacio infinito de fantasías indomables. Antes de Salvajes, la película Traffic intentó otro acercamiento al fenómeno. De ambas, sólo se salva la actuación de Benicio del Toro.

3 Respuestas a “Salvajes o la decadencia de una leyenda

  1. Ernesto Baltazar Sierra.

    ¡Felicidades!
    No le conocía esta veta de critico del séptimo arte.
    Pareciera una tregua en su trabajo intelectual, cuya premisa hoy por hoy
    es sin duda las elecciones fraudulentas y su contexto.
    Pecata minuta: solo falto la ficha técnica al análisis de la cinta.
    Atte. Dr. Ernesto Baltazar Sierra

  2. Muy acertada crítica de la película…coincido con todo lo escrito.
    Felicidades

  3. Ni puedo menos que coincidir en todos los puntos, esta pelicula es indefendible.

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