“No soy Idealista y las Encuestas me Preocupan menos que el Programa”: Beltrones

Segunda parte de la entrevista publicada en la edición especial “Los Aspirantes” de Proceso. Consulta la primera parte aquí.

Jenaro Villamil

A pesar de su desventaja en las encuestas publicadas  en los distintos medios frente a su competidor interno, el ex gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, Beltrones no ha dado ningún signo de querer abandonar la elección interna y menos de insistir en la necesidad de definir “primero el programa y luego el candidato”, lema con reminiscencias reyesherolianas.

La entrevista se realiza en vísperas de la renovación completa del Consejo Político Nacional del PRI que deberá definir el método de selección interna, las reglas de la contienda y la campaña interna, así como al árbitro.

Ante las reiteradas muestras de simpatía o de “cargada” hacia Peña Nieto, incluyendo el apoyo adelantado del Partido Verde o la posibilidad de una alianza con el Panal y el PRI, Beltrones ha insistido que primero deben conocerse las reglas para evitar una “ruptura interna” en su partido.

-¿Cómo ve la contienda interna? ¿Existe el “piso parejo” como usted ha pedido?

-He intentado y, además creo en ello, en sumarme y garantizar el diálogo y el acuerdo alrededor de la necesidad de los cambios. Las resistencias no han sido menores porque hay quienes reducen con una simplificación muy ligera el problema a la presencia en el gobierno federal de un partido político distinto al que pertenece y la verdad es que lo que está fallando es el sistema.

-Pero dentro de ese sistema que falla está el mismo PRI y su contienda interna…

-Dentro de ese sistema están todos aquellos, panistas, perredistas, petistas, verdes y panales que no quieren entender que tenemos que darle estos nuevos instrumentos al sistema presidencial mexicano, que nos hagan funcionales.

“Por eso mi insistencia en esta contienda interna (en el PRI), que todavía no acaba de iniciar, porque deberá ser alrededor de la emisión de una convocatoria que fije las reglas para la competencia interna.

“Antes resolvamos cuál es el México que nos imaginamos, que debemos tener dentro de 25 años, mínimamente. Y que le pongamos un rumbo claro al país, a través de un proyecto. Mientras no terminemos esta discusión, seguir simplificando el asunto de quién va a ganar, y quién va a perder nos llevaría a concluir que quizá todavía no sabemos quién va a ganar, pero estoy seguro que quienes van a perder son los más de 100 millones de mexicanos que estamos cansados de que las cosas no pasen en México.

“De ahí que no he querido caer en el reduccionismo de quién gana y quién pierde dentro de un partido político”, explica.

-Pero existen fuerzas de la inercia. El aplastamiento es muy fuerte, senador, incluso antes de que empiece la contienda interna del PRI. ¿Cómo enfrenta usted eso? Usted ha vivido el sistema político por dentro, sabe lo que significa ese aparato. ¿Cómo lo vive en estas condiciones donde hasta las encuestas apuntan a que es irreversible el triunfo de su contendiente?

-Habrán de darme la razón quienes me conocen. No soy un simple idealista o soñador. Soy un hombre con experiencia y preocupaciones sobre lo que está pasando en México. Mi verdadero objetivo es darle  vida a las nuevas instituciones de un México que, por falta de ellas, no encuentra soluciones, y nada me va a distraer de ello.

“Solamente cuando alcancemos esto, pondré atención en la parte demoscópica que viene a atrapar, incluso a aquellos que se llaman analistas de la política, y que se ven discutiendo, incluso, sobre si las elecciones deberían celebrarse o no ante la contundencia de las encuestas”.

-¿No son reflejos muy antidemocráticos?

-Es que no buscan soluciones. Buscan elecciones y muchos de ellos, lamentablemente, interesada o desinteresadamente, vienen prestándose a ese juego, sin mirar más allá del pequeño horizonte de lo que va a pasar en julio del 2012, el día que tengamos las elecciones presidenciales.

“Parece que su trabajo se reduce a atinarle a quién va a ser y no a cómo nos va a ir a los mexicanos. Y así vemos que pasan horas y horas discutiendo ante alguna cámara, micrófono o en algún coloquio, sin lograr generar la exigencia de las ideas que vengan a darnos una salida a México de este hoyo negro en el que nos encontramos”.

Gutiérrez Barrios, el ejército y la inteligencia

-Usted fue un colaborador muy aventajado de don Fernando Gutiérrez Barrios, quien fue el responsable de la inteligencia política de este país. ¿Qué le aprendió y que de todo eso es aplicable en unas circunstancias tan difíciles, tan crudas como las que vive ahora el país?

-Fui un buen estudiante y con él aprendí el valor de la disciplina, de la perseverancia y de la lealtad a los principios, antes que a los hombres. El tiempo, por sí solo, no sirve para resolver los problemas, se necesita una actitud y una decisión.

“El fue un hombre que en buena parte me enseñó que es necesario escuchar, luego decidir y después explicar por qué se decidió de esa manera. Solamente de esa forma se conserva el respeto de los ciudadanos.

“Don Fernando fue un distinguido miembro del ejército, formador de esta llamada coloquialmente policía política durante la Guerra Fría que se volvió por largas décadas en lo que definió el mundo. Se confrontaba el poder de los Estados Unidos con el de la Unión de Repúblicas Socialistas y Soviéticas y China, en donde los primeros financiaban las dictaduras y los segundos las guerrillas. Y habría que buscar cómo  ni unas ni otras se establecieran como gobierno en México”.

-¿Ese era el objetivo de Gutiérrez Barrios y la DFS: evitar dictaduras y guerrillas en México?

-Así se debatía, sobre todo en América Latina, ante esa Guerra Fría. Posteriormente él evolucionó como gobernador del estado de Veracruz y como secretario de Gobernación. Aprendió a visualizar las reformas que sin miedo deberían suceder en México para evitar las confrontaciones y la violencia. Y es que la confrontación y la violencia aparecen solamente cuando alguien no admite la necesidad de cambiar.

“Hoy me llama la atención que desde el gobierno se escuchan voces que dicen que vamos bien, pero no nos saben explicar por qué nos sentimos tan mal y esto es por cerrar los ojos ante lo evidente”.

-Además de saber escuchar, decidir y luego explicar, seguramente usted aprendió de Gutiérrez Barrios el valor de la inteligencia política. ¿Qué de esa escuela hay que recuperar y qué significa ahora esa inteligencia política para un sistema como el mexicano?

-Es que información o trabajo de inteligencia que no se hace bien o no se usa, es como si no se tuviera. De ahí que muchas de las decisiones que se han tomado históricamente, que no tienen esa base y sustento, resultan descalabros no sólo para los gobierno sino para el país en su conjunto.

“Veamos la falta de un diagnóstico adecuado y conveniente en esta batalla que estamos librando contra la delincuencia organizada. Es justo reconocer que el presidente Felipe Calderón tomó la decisión correcta y debe ser invariable. En esta lucha no se admite dar un paso atrás ni tan siquiera lateral, todo debe ser hacia adelante, pero debe tener un mejor sustento en los servicios de inteligencia de todas las instituciones que están compartiendo esta responsabilidad para hacer más eficaz el trabajo.

“Lo primero que tenemos que garantizar en el futuro es recuperar el territorio perdido en manos de los delincuentes y la facultad exclusiva de cobrar impuestos por parte del Estado. Mientras esas dos áreas no las hagamos retornar como el monopolio de la acción del Estado, cualquier lucha en la que insistamos va a tener éxitos aislados y no integrales”.

-¿Se puede lograr esto con la militarización?

-El trabajo de las Fuerzas Armadas debe ser reconocido por su valor y por el auxilio que le están prestando a las incapaces fuerzas del orden civil que no nos pudieron dar resultados. Pero eso no quiere decir que ahora legalicemos y legitimemos el trabajo de las Fuerzas Armadas como policías.

-¿Por qué en la época de Gutiérrez Barrios, siendo él de origen militar, nunca se planteó la opción de la militarización como solución frente a los desafíos del crimen organizado o la disidencia?

-El origen de don Fernando, que es abiertamente militar, lo hacía comportarse con un enorme respeto y consideración hacia las Fuerzas Armadas. El decía que no había que confundir el trabajo de unos y otros. Si no teníamos las policías adecuadas habría que formarlas, pero nunca degradar el trabajo del Ejército para que pudiera hacerse cargo de los temas de la cotidianidad porque la seguridad pública debe ser garantizada por las fuerzas civiles.

“No obstante, él sí se apoyaba y requería del auxilio del ejército y la de la marina para ciertos aspectos de la erradicación de los cultivos de mariguana o de otros estupefacientes, como también, había zonas en donde la guerrilla intentó en su momento formar autoridad en algunas regiones del país y donde el ejército fue necesario para regresarle el orden y las facultades al Estado mexicano.

“El decía siempre: ‘nunca hay que sacar a la calle al ejército sin motivo porque después resultará muy difícil volverlos a meter a los cuarteles’”.

 -¿Qué diferencias existen entre usted y Gutiérrez Barrios?

-Primero, muchos años de diferencia. Segundo, soy egresado de la UNAM y él era del Colegio Militar. Tercero, he tenido oportunidad de vivir el siglo XXI, que él merecía haber observado, y trabajar ahora por esta transición en México.

“En todo lo demás: en el espíritu nacionalista, en el amor a México, en la disposición de hacer cambios, en el respeto a la palabra empeñada y, sobre todo, en la lealtad a los principios y a los seres humanos, me siento muy identificado”.

-Hay un sector de la población y de la clase política que tacha a Gutiérrez Barrios de represor o de haber sido el artífice de la represión policiaca del Estado.

-Yo recuerdo, incluso, el discurso que el presidente Felipe Calderón pronunció hace poco en los Estados Unidos, en donde pudo decir cuáles eran las diferencias entre lo que existía hoy y lo que se tuvo en parte.

“Después de escucharlo yo me pregunté: ¿en dónde estuvo su reflexión sobre el distinto contexto en el cual México vivía?

“Si no contextualizamos el México y su gobierno de la segunda mitad del siglo XX, con el México y su gobierno de esta primera mitad de la década del siglo XXI, estaremos cometiendo un error de apreciación. Y a lo mejor no estaremos intentando decir mentiras, pero al final mucho se parecerá a las mentiras”.

“Presidencialismo lastimado”

El poder alcanzado por Manlio Fabio Beltrones desde la coordinación priista en el Senado y por su capacidad para llegar a negociaciones y acuerdos con el gobierno de Felipe Calderón y con fuerzas políticas distintas para impulsar reformas como la política o la energética, llevaron a que varios consideraran al senador priista como un “vicepresidente en funciones”.

-¿Usted fue un vicepresidente de facto? ¿Escuchó esa versión?

-Y sonreí cada vez que la escuchaba porque el poder en México o en cualquier sistema político es posible compartirlo, pero la autoridad y la responsabilidad nunca.

“Todo eso que yo propongo sobre acabar con la época de los gobiernos divididos e iniciar los gobiernos compartidos implica que el presidente de la República pueda ceder su autoridad y la decisión que debe tener en cada una de sus acciones.

“Yo podría decir más bien que hoy en día y si no hacemos las transformaciones debidas, el verdadero vicepresidente en este país es el Jefe de Gobierno del Distrito Federal y los más importantes gobernadores”.

-¿Es la existencia de un presidencialismo periférico o una falla del federalismo que permitió la existencia de feudos estatales?

-Es un presidencialismo que está lastimado porque no tiene las nuevas instituciones que le permitan convivir en la pluralidad y entonces tiene que compartir con los otros gobiernos o los otros Ejecutivos que existen en México, que viven similares circunstancias. Y a lo que nos acerca ese procedimiento es a intentar arrojar las culpas a los otros y concluir que vamos quizá a lograr saber quién nos las paga, pero nunca quién nos las hizo.

Salinas, “nadie tiene un amigo perfecto”

-En este debate sobre el presidencialismo lastimado han resurgido los ex presidentes como actores del sistema político. Se rompió la regla de oro del sistema de que los ex presidentes no intervenían después de terminar su sexenio. Así ha sucedido con Carlos Salinas de Gortari y a usted se le vincula con el expresidente Salinas. ¿Qué opinión le merece este activismo?

-Los ex presidente son eso: ex presidentes. Son como los ex gobernadores.

“En lo personal, a mí me gusta mucho platicar con hombres y mujeres inteligentes, bien documentados, actualizados y con experiencia.

“Yo no me voy a perder esa oportunidad de seguirlo haciendo con el ex presidente Carlos Salinas. Uno siempre, de una conversación con él, puede sacar buenas experiencias de lo que se debe hacer y de lo que no se debe hacer. Para eso son las enseñanzas”.

-¿Le da órdenes?

-Ni lo intenta. Porque esto no sólo sería despreciar la inteligencia de unos sino menospreciar la inteligencia del ex presidente Carlos Salinas.

“La verdad es que hay quienes por fobias o mala fe, no quieren reconocer que tratan con una persona que desde hace tiempo ha sido reconocido por su inteligencia y brillantez, que acumula atributos, como también defectos, pero ¿quién tiene un amigo perfecto? Si existe alguien, que levante la mano”.

-Así es. Pero en torno al ex presidente Salinas existen muchos agravios. Y ese es el temor de verlo de nuevo tan activo. No sé si sea sólo parte del debate político o es parte de una discusión que no se ha dado de manera más serena.

-Que no termina de darse, porque la discusión se ha dado y quizá todavía tengan que pasar varios años.

“No hay que tener miedo con las inteligencias, aunque muchas veces no coincidan o no coincidamos con ellos. Siempre uno sale ganando en la conversación. Sucede algo similar cuando uno lo hace con los tontos. Aunque sean buenas gentes, siempre sale uno perdiendo”.

“Hay que salir o escapar de los miedos y no vivir rodeado de tabúes”.

-¿Esa es una lección de clase política o usted la aprendió en el camino?

-Yo la he aprendido. Nunca fui igual. Y creo que debo reconocer que también pude haber cometido errores, incluidos de soberbia o de falta de estudio suficiente de los problemas antes de tomar una decisión.

-¿Usted se considera parte de una cultura del esfuerzo, como Colosio, cada vez más escasa en la clase política?

-A mí la vida nunca me ha sido fácil y por eso he tenido que esmerarme y mucho para poder salir adelante. Y sé que esto solamente se logra con esfuerzo y disciplina, mucha perseverancia y siendo leal.

“Aprendí que en la política muchas de las veces no se puede decir todo lo que se sabe, pero nunca se deben decir mentiras, que es algo muy distinto”.

-¿El dinero resuelve los problemas de la falta de preparación en un político?

-El dinero nunca te saca de los problemas. Y es un error confiar en ello. Puede ayudarte momentáneamente. Y quien se confunda, siempre sufrirá las consecuencias, porque se queda con los problemas para toda la vida.

3 Respuestas a ““No soy Idealista y las Encuestas me Preocupan menos que el Programa”: Beltrones

  1. Cada vez que escucho, leo y observo al Senador Beltrones, me pregunto porqué carajos el PRI le apuesta a un Peña cuya ignorancia, e inexperiencia es de todos conocida. NO ES TIEMPO DE APOSTARLE A LO «BONITO» (que sinceramente tenemos mexicanos que lo superan y con mucho) es tiempo de poner al frente de éste pobre México un hombre que si bien, conoce las tenebras del poder, lo respalda su experiencia y que ha demostrado una larga trayectoria y capacidad en lo único que sabe hacer. politica. Mientras el PRI, y los medios sigan apostando a los shows y l@s mexican@s les sigamos el juego todos, políticos, ciudadanos académicos, etc.. seguiremos siendo CORRESPONSABLES del contexto en que lamentablemente y como nunca en el país vivimos. Lo mismo aplica para el PAN con su triada de inexpertos, gran error de Calderón provilegiar la amistad que la experiencia y del radical de AMLO mejor ni hablamos. Vaya candidatos tan pobres que nos presentan los partidos¡¡
    Ojalá que la aspiración del Senador Beltrones sea tan legitima como parece y no una estrella más de esta tragicomedia. Al tiempo, lo sabremos….

  2. Esta entrevista nos permite ver a un Beltrones más sensato y maduro y si el PRI gana por desgaste del PAN, parece que es mejor que Beltrones sea el candidato.

    Si el PRI que se viene es el de Peña Nieto, se vislumbra una administración bastante copeteada de corrupción, colusiones, de negociaciones con el narco y de reproducción de vicios y mañas que ya conocemos de ese partido.

  3. exelente entrevista, a un politico cabal y con los pies en la tierra
    saludos

    AGV

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s