Disneylandia para Chichén, Negocios para las Campañas del PRI

La Especulación Inmobiliaria en Yucatán

Transformar Chichén Itzá, la zona arqueológica más importante de la cultura maya en Yucatán, en un ambicioso proyecto megahotelero con lagos artificiales, campos de golf y “parques temáticos” de diversión, así como construir una ciudad paralela a Mérida, la capital del estado, con 56 mil viviendas para beneficiar a un puñado de diez grandes constructores constituyen los dos grandes negocios de especulación inmobiliaria en los que está involucrado el gobierno priista de Ivonne Ortega Pacheco.

En ambos casos, los ejidatarios y artesanos afectados acusan a la gobernadora de actuar al margen de la ley, de pagar un sobreprecio de hasta 2, 750 por ciento en el caso de las 83 hectáreas compradas por su administración en Chichén Itzá y de beneficiar a un grupo de constructores con un negocio de hasta 3 mil 600 millones de pesos en el municipio de Ucú, a escasos 8 kilómetros de Mérida.

El negocio más escandaloso es el que gira en torno a la virtual “privatización” de la zona arqueológica de Chichén Itzá para beneficiar, presuntamente, al Grupo Kaknab, un consorcio encabezado por los empresarios Eduardo González Cid y Nicolás Zapata, el primero muy cercano al gobernador quintanarroense Félix González Canto, amigo y artífice en buena medida del triunfo de Ivonne Ortega Pacheco en Yucatán.

El Grupo Kaknab es la contraparte de otro poderoso consorcio turístico y empresarial, Grupo Xcaret, que administra el parque acuático del mismo nombre. Durante la administración de González Canto y de Ortega Pacheco, Grupo Kaknab ha sido beneficiado con la instalación de Discover México, en la isla de Cozumel, y con el diseño del Palacio de la Cultura Maya de Yaxcabá, encargado por el gobierno yucateco.

Para este proyecto, el gobierno de Ivonne Ortega Pacheco adquirió 300 hectáreas y posteriormente se las adjudicó al Grupo Kaknab para la construcción del Palacio de la Cultura Maya, a través de su filial I Arquitectura.

El Diario de Yucatán y el antropólogo José Luis Sierra Villarreal, ex delegado del INAH en el estado, han documentado que Grupo Kaknab compró desde hace algunos años 600 hectáreas en los alrededores de Chichén Itzá para impulsar un “parque temático” y un proyecto megahotelero que incluya lagos artificiales, campos de golf, centros de diversiones y de apuestas al estilo Disneylandia y Las Vegas.

La cuestión más espinosa es que el gobierno de Ortega Pacheco pretende beneficiar a éste y otros grupos empresariales utilizando recursos públicos y adquiriendo a un sobreprecio de más de 2,750 por ciento un total de 83 hectáreas, en lugar de expropiarlas.

“Feria especulativa” en Chichén

El 30 de marzo de este año, el gobierno de Ivonne Ortega Pacheco informó que había adquirido por 230 millones de pesos un total de 83 hectáreas de las tierras pertenecientes a la familia Barbachano Gómez Rul, propietarios originales de la hacienda de Chichén Itzá.

El litigio por las tierras de la zona arqueológica duró años sin que se resolviera favorablemente. A Sierra Villarreal le correspondió hace dos décadas iniciar las negociaciones con la familia Barbachano que se negaba a vender por 5 millones de pesos que fue el avalúo original del terreno.

En 2006, el Instituto de Administración y Avalúo de Bienes Nacionales (Indaabin) consideró que esos terrenos valían 8 millones de pesos. Sin embargo, cuatro años después, la administración de Ortega Pacheco anunció en un boletín oficial que las 83 hectáreas adquiridas a través de Cultur y mediante un crédito bancario tuvieron un monto total de 230 millones de pesos.

De esas 83 hectáreas, sólo 45 corresponden a la zona arqueológica y las restantes a las zonas contiguas, conocidas como polígono sur, polígono norte y noroeste, donde se construirá un nuevo aeropuerto y se planea un desarrollo turístico de gran escala, similar a Disneylandia.

El director de Cultur, Jorge Esma Bazán, justificó la compra por 230 millones de pesos al actual propietario, Hans Jurgen Thies Barbachano, argumentando la “indecisión” del gobierno federal.

Los artesanos de Chichén Itzá, encabezados por Silvia Cimé Mex, Jesús Solís Alpuche, Juan Alberto Bermejo y el abogado Villevaldo Pech Moo denunciaron desde noviembre de 2009 que el Sistema para el Financiamiento del Estado de Yucatán (Sidifey) tiene un “megaproyecto hotelero que constará de 12 hoteles, playas y lagos artificiales, campos de golf, parque actuático, casas de artesanías, centros de convenciones” que se realizará en los alrededores de Chichén Itzá.

Desde septiembre de 2008, este grupo de artesanos demandaron ante la Cámara de Diputados que el gobierno federal expropiara las 746 hectáreas que comprenden los terrenos de la zona arqueológica, así como impedir el cobro  de acceso a los monumentos históricos y evitar el desalojo de los comerciantes.

Las demandas de los artesanos no fueron escuchadas. Sí, por el contrario, los intereses de los especuladores inmobiliarios y desarrolladores turísticos que ya transformaron la zona arqueológica en un centro de espectáculos En menos de 3 años, el gobierno estatal ha promovido espectáculos exclusivos como los conciertos de Plácido Domingo, Sarah Brightman y Elton John, bajo la justificación de que se trata de “promoción turística”.

La transmisión de los conciertos y la venta de boletos ha estado a cargo de empresas vinculadas con Televisa, la empresa que más recursos y contratos publicitarios ha recibido del gobierno de Ortega Pacheco.

Meganegocio Conurbado

En paralelo, el Congreso del estado autorizó en 2010 al gobierno de Ivonne Ortega Pacheco un endeudamiento de hasta 343 millones 375 mil pesos para la adquisición de terrenos ejidales en el municipio de Ucú, a través del Instituto de la Vivienda de Yucatán (IVEY), que encabezaba la arquitecta Angélica Araujo Lara, quien le arrebató al PAN la alcaldía de Mérida en las pasadas elecciones estatales.

Araujo Lara es la artífice, junto con el diputado federal priista Felipe Enríquez Hernández del llamado Plan Maestro de Ucú para la construcción de 56 mil 800 viviendas en aproximadamente 1 mil 800 hectáreas de este municipio conurbado a Mérida. Este plan elevaría a casi 100 mil las viviendas construidas en esta zona y el municipio de Caucel donde han sido beneficiados 10 grandes grupos constructores.

Uno de esos grupos constructores es encabezado por Pedro Espadas, pareja sentimental de Angélica Araujo, y socio junto con Ricardo Combaluzier en la empresa Construcasa S.A. de C.V., beneficiaria del desarrollo inmobiliario en Ciudad Caucel.

Otros grupos inmobiliarios son Grupo Sadasi, representado por Leandro López, también impulsor de las “Ciudades Bicentenario” del gobernador mexiquense Enrique Peña Nieto, en especial, en el municipio de Tecámac.

Los yucatecos denominan a estos desarrollos inmobiliarios como “chiquilotes”, ya que se tratan de minúsculas casas-habitación de 5 por 15 metros, con escasos o nulos servicios de transporte, pero con infraestructura en vialidades, luz eléctrica y agua potable, aportada por el gobierno del estado.

Para el senador panista Hugo Laviada Molina detrás del caso de Ucú “existe una gran operación nacional dirigida por el gobernador mexiquense Enrique Peña Nieto, y ejecutada por su agente financiero Felipe Enríquez Hernández para financiar campañas del PRI que consiste en trabajar con mafias agrarias”.

La presencia de Enríquez Hernández en los grandes negocios inmobiliarios ha sido cada vez más constante en Yucatán. Compadre de la gobernadora Ivonne Ortega, amigo personal de Peña Nieto y ex colaborador del gobierno de Natividad González Parás en Nuevo León, Enríquez Hernández llegó a Yucatán en 2007 con el objetivo de arrebatarle la gubernatura al PAN.

Enríquez Hernández fue secretario particular de María Teresa Herrera Telo, ex titular de la Secretaría de la Reforma Agraria (2001-2003) y director de Fomerrey (2003-2005), oficina del gobierno de Nuevo León responsable de asignar terrenos a personas de escasos recursos y de “regularizar” tierras. En 2005 ayudó a la campaña de Félix González Canto, gobernador saliente de Quintana Roo, y en 2007 a la campaña de Ivonne Ortega Pacheco.

El Diario de Yucatán ha documentado que Enríquez Hernández es señalado como el autor de una venta paralela de terrenos de Ucú, de aproximadamente 581 hectáreas, para destinarlas presuntamente al financiamiento de la campaña estatal del PRI.

En su edición del pasado 14 de junio, el rotativo cita las declaraciones del comisario ejidal de Ucú, José Antonio Euán, quien admite que “un empresario de Monterrey” les compró 581 hectáreas.

Un análisis de la revista Artículo 7 señala que el negocio multimillonario de Ucú sería el siguiente: “se compran las tierras pagando 120 mil pesos por hectárea a los ejidatarios; el gobierno del estado, una vez que haya introducido infraestructura urbana, las podría vender al grupo de inmobiliarios ‘consentidos’ en 1 millón 200 mil pesos por hectárea. Claro está que oficialmente serían pagadas a un precio muy interior. Estaríamos hablando de un negocio de 3 mil 600 millones de pesos. La mayor parte de este millonario negocio se movería ‘por debajo del agua’ y gran parte sería para ser utilizado en campañas políticas del PRI”.

Casos de Despojo

Sin embargo, Proceso confirmó que detrás del megadesarrollo urbano de Ucú también existe un presunto fraude a los 176 ejidatarios que se les ofreció pagarles por 3 mil 600 hectáreas, así como una denuncia de despojo, encabezada por Pedro Manuel Rosado Reyes, propietario de un predio llamado Chacsiniché, del cual fue despojado con el aval del gobierno estatal por una sencilla razón: este terreno está en medio de la carretera que conducirá al nuevo complejo habitacional.

Rosado Reyes adquirió este predio desde 1978. Lo utilizó para sembrar henequén que vendió hasta los años 80 a la desaparecida paraestatal Cordemex. Durante 30 años, afirma en entrevista con Proceso, no tuvo problema alguno.

Sus dificultades comenzaron en 2008, cuando el gobierno de Ivonne Ortega y la responsable del INVY, Angélica Araujo, ya habían proyectado El Plan Maestro de Ucú.

A través de la jueza primero de lo civil Elsa Guadalupe Rivera Uc, en octubre de 2008 se le despoja a Rosado Reyes de su terreno para beneficiar a Guy Boyancé. En julio de 2009 este empresario encabezó junto con un grupo de 50 personas la invasión al predio.

“Todo estuvo debidamente orquestado para despojarme”, denuncia Reyes Rosado. Su abogado José Manuel Echeverría Bastarrachea advierte queen este litigio está involucrado también Rafael Acosta, ex subprocurador y actual asesor jurídico de la gobernadora Ivonne Ortega.

En agosto de 2009, Reyes Rosado se entrevistó con la gobernadora y le expuso su caso. Ella se comprometió a que “todo se haría conforme a la ley”.

A casi un año de distancia, el mismo ministerio público yucateco permitió que el predio invadido por Boyancé Cervera se le vendiera Constructora Hogare, de Juan Manuel Ponce Díaz, otra de las beneficiarias de la nueva “ciudad dormitorio” que se construirá en Ucú.

“Es escalofriante lo que está pasando. Ahora tenemos más violencia y robo organizado por el propio gobierno de Yucatán. Todos le tienen miedo a Ivonne Ortega. Yo pensaba que ella no iba a sacrificar su futuro político, pero ella parece encabezar este despojo”, sentenció Reyes Rosado.

9 Respuestas a “Disneylandia para Chichén, Negocios para las Campañas del PRI

  1. José Antonio de la Peña Pintos

    Pero si esto es un proyecto desde Carlos Salinas de Gortari. Por que creen que remozó casi todos los centros arqueológicos? Solo que no le dio tiempo o quien sabe que pasó. Los priistas vienen por todo y los del PAN le limpiaron la cara y ustedes los antiderechistas, jajajajaja

  2. José Antonio de la Peña Pintos

    Bueno, ya vi el video e independientemente de todo si que está bonito el proyecto. Pero estos de Walt Disney hasta con AMLO querían hacer de las Islas Marias un mega parque. TODOS SON IGUALES?

  3. INTERESANTE SOLAMENTE UNA ACLARACION: PARA LA RELAIZACION DEL AVALUO DE LAS TIERRAS DE CHICHEN ITZA, HECHO POR EL INDAABIN DEL QUE SE HACE MENCION, SE TOMO COMO BASE PARA EL MISMO EL PRECIO DE LA PRODUCCION DE MAIZ POR HECTAREA EN LA ZONA, ES DECIR UN AVALUO SIN BASE NI SUSTENTO Y TAL VES AMAÑADO.

    • Hola, Carlos, entiendo el criterio del Indaabin, lo que no entiendo es por qué endeudar al estado de Yucatán para comprar algo que es patrimonio de la humanidad.

  4. roberto fuentes vivar

    Mi querido Jenaro:
    Hasta que escribiste algo relacionado con la Mérida de tus ayeres. Lo interesante de lo que sucede en Yucatán es que ya el pasado más reciente, el de las haciendas henequeneras se volvió de Banamex y ahora el pretérito mayor, el de los mayas será de Disney. Lástima que el sueño -o pesadilla – de Juan de la Cabada, cuando hablaba (poco antes de su muerte) del regreso de la Mexican Explotation Company, se estña volviendo realidad.
    Te envío un abrazo.
    Roberto Fuentes Vivar

    • Hola, Roberto, muchas gracias. La verdad es que siempre estoy al pendiente de lo que pasa en Yucatán. Y ahora gracias al blog puedo compartir más información. Un abrazo muy grande.

  5. Marisa Fernández

    Me parece que quieren conmemorar el bicentenario con una guerra de verdad, pues no hacen otra cosa que provocarla.

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