Jenaro Villamil
Ni la nominación al Oscar por mejor papel protagónico para el actor mexicano Demian Bichir, ni las declaraciones de apoyo desde senadores hasta funcionarios culturales de última hora, ni la cobertura de los noticiarios de espectáculos y el despliegue editorial de los periódicos ante la buena noticia han hecho que los distribuidores de la película Una Vida Mejor tenga un reestreno digno.
Como si se tratara de un favor y no de un asunto de difusión cultural, se anunció que este fin de semana se reestrenará la película en sólo 8 salas de la Ciudad de México, apenas la décima parte del número de salas donde se exchiben verdaderos bodrios como Vengador Anónimo, Diario de un Seductor o Mini Espías 4, Presas del Diablo o Los Ladrones del Tiempo.
Nada hace que Cinépolis, Cinemex o Cinemark se apiaden de la audiencia que necesita tener otras opciones. Ni siquiera la nominación al Oscar (el mejor pretexto para incluir razones americanizadas a la distribución de un filme) pueden contra el monopolio de la distribución que, a final de cuentas, coincide con el mal gusto de la cháchara gringa.










Terrible falla de Ortografía EXCHIBIR, no existe. Pero bueno que eres para estar jodiendo y bloqueando al que no piensa como tu
No es de extrañarse la falta de interes en la exhibicion de la obra cinematografica por parte de los dueños de CINEMEX. Segun recuerdo, la cadena pertenece a la familia de Sharon Fastlicht, esposa de Emilio Azcarraga Jean. Parece que el gusto por los contenidos redundantes, pero facilmente comerciables, son de la preferencia de esta gran Familia Mexicana, pese a que en cada oportunidad que tienen hacen notar su “amor” por Mexico. Demostraciones de ese “amor” lo hemos visto mas de una vez, con cada empleado que vetan o envian a la miseria. Tal vez piensan que aquellos a los que les destruyen la vida, hombres y mujeres por igual, no son mexicanos.